miércoles, 6 de marzo de 2013

COMER EN LA CALLE NO TIENE POR QUE SER UN PECADO

Buenas queridos pacientes/as, es increíble la de veces que os he oído decir no he podido seguir la dieta porque he tenido que comer en la calle por diferentes circunstancias familiares, laborales de ocio y demás. Eso ya no es excusa, es más que evidente que existen infinitas opciones para comer en la calle. Tenemos restaurantes de todo tipo, bares de tapeo, la opción del tupper y cualquier tipo de tienda a la mano como fruterías. La cuestión es saber que es saludable y que no, y como combinarlo. Los que me conocéis sabéis a qué me refiero.
Para ayudaros pongo a vuestra disposición muchas opciones saludables que os ayudarán.
Cuando se trate de salidas por ocio podéis:
1- Si es para almorzar, hacerlo en un restaurante italiano y comer algo de pasta y ocasionalmente pizza que siempre engordará menos para almorzar que para cenar, algo de carne en caso de que se apetezca cerdo recordar que el solomillo va a tener menos grasa que otras partes del animal y de guarnición en lugar de patatas verduras y la mejor opción algo de pescado con unos pimientos asados o ensalada.
2- Si es para cenar, podemos hacerlo en un bar de tapas donde una tapita de huevas aliñadas o pulpo a la gallega o melva con morrón o un revueltito. Y si queremos tirar la casa por la ventana y queremos pasarnos pero sin abusar podemos pedir un montadito de algo que no sea excesivamente calórico como jamón o melva o atún de ijada o una mini hamburguesa de pollo o pavo.
Cuando se trate de causas laborales u otras como la hospitalización de familiares:
1- Si tenemos opción de comer en la empresa podemos recurrir a los super tuppers en los que podemos transportar lo que queramos.
2- Si nos vemos obligados a comer en algún bar pedir un menú diario, los cuales constan de varias opciones, de las cuales escogeremos no la más deliciosa, sino la más correcta, la saludable.
3- Si no nos quedara más remedios podemos recurrir a cualquier tienda cercana y comprarnos un bocadillo pero al igual que la opción anterior no la opción más deliciosa, sino la más correcta.
4- En el caso de desayunos podemos decir que es el menos complejo ya que en cualquier bar existe un cafelito o infusión y medio bollito con aceite de oliva y tomate o jamón cocido o comprar un bollito de pan con pechuga de pavo o queso fresco con un zumo sin azúcar.
5- En las medias mañanas o meriendas podemos acudir a la frutería más cercana y comprar alguna fruta que aunque no sea la más recomendada pero siempre será más saludable que cualquier dulce.
Y evidentemente cuando sea inevitable el pasarse demasiado compensar con comidas más rápidas el resto del día o el día siguiente.
Espero que os ayude.
Un saludo.

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